La obra literaria de Julio César - Profe de Letras

📅 02/10/2026

¿Le gustaría a César ver esta foto

en la solapa de sus libros?

Nuestro querido amigo Julio no se dedicó solo a tomar el poder, ostentarlo y, a su manera, acicalar la política y la grandeza de Roma. Entre batallita y batallita y entre conspiración y conspiración, también se dedicó a la escritura.

Era bastante normal en la época que los romanos de su clase, que podían acudir a buenas escuelas y tutores, se dedicaran al arte de la escritura. La mayoría, eso sí, se ha perdido y solo se conservan por completo sus escritos de carácter historiográfico.

Y no es poco, ya que el estilo de César en esta obra se ha alabado por todos sus contemporáneos y los estudiosos que luego se han enfrentado al texto, calificándolo como sin precedentes hasta entonces, fluido y de latín perfecto. Además, si todo ello lo aderezamos con una descripción bastante vívida de ambientes, personajes y costumbres de los pueblos con los que se encontraba a su paso, el testimonio es de valor incalculable.

Eso sí, muy panfletario y propagandístico... Otro día hablaremos de la cara que le echó César cuando presentó estos escritos al Senado, entre otros.

Obras de caracter historiográfico

Reproducción moderna de la obra en papiro. ¿Os apetece una?

Obras historiográficas de autoría no segura

A lo largo de los años se han atribuido a su autoría otras tres obras, conocidas en conjunto como el Corpus Cesariano o Tria Bella, pero ya se está de acuerdo en que no fueron escritas por su mano aunque sí que están fielmente basadas en su estilo -se aboga por la teoría de que fueron escritas por oficiales de su ejército-. Estas obras son:

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El resto de su obra

De esta solo se conocen referencias de otros autores de la época y podemos decir que su más ferviente admirador, Augusto, tiene gran culpa de ello -otro día lo contaremos-. Suetonio nos dice que ya en su juventud dedicó un tiempo a la poesía, escribiendo una supuesta tragedia de juventud Oedipus (Edipo) y otra llamada Laudes Herculis (Alabanzas de Hércules).

Más adelante, dirigió a Cicerón dos libros llamados De analogia -se conserva algún fragmento- en los que argumentaba a favor del purismo lingüístico del que él mismo hacía gala. Recuérdese el estilo recargado ciceroniano, totalmente opuesto al cesariano. Además, tuvo tiempo de escribir un libro llamado Iter (Camino), en el que relataba su viaje a Hispania.

También el polivalente Suetonio da testimonio de que escribió dos obras llamadas Anticatones en contra del entonces pretor Marco Poncio Catón. Parece que la escribió como respuesta a dos panegíricos escritos por Cicerón y Bruto en los que se deshacían en alabanzas hacia este último el político fallecido. Cicerón llegó a llamar a Catón "el último republicano."

De sus escritos de carácter privado, como las cartas, que por la época gozaban de gran popularidad para publicarlas, no se ha conservado nada. De sus discursos como abogado o de sacerdote o de sus declamaciones ante el Senado, solo se han encontrado fragmentos demasiado breves, que habrían podido arrojar mucha luz sobre su calidad como orador, que otros autores de la época refrendan.

Fuentes:

La obra literaria de Julio César - Profe de Letras
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