Tragedia

Tragedia

Cuando estamos hablando de diferentes géneros dramáticos, tenemos que hablar de la tragedia, muy extendido entre las obras teatrales. En este caso, se trata de obras que tienen un tono solemne marcado, dado que por lo general los protagonistas tienen un desenlace fatídico. Nacida en la Antigua Grecia, se ha usado desde entonces para tratar de representar a aquellos personajes que tienen que lidiar con un destino que no pueden evitar por culpa de un error fatal o una condición de su carácter. En este tipo de obras, alejadas de la sátira o la ironíael desenlace es inevitable, ya que los personajes son castigados por los dioses, en ocasiones con la muerte y en otras con la locura.

Los griegos comenzaron a representar tragedias con el objetivo de lograr una formación moral, cívica y ética sobre sus ciudadanos. De hecho, Aristóteles fue el primero en estudiar el género, considerando que se traba de la forma más elevada de representación artística, dado que en este caso se mostraban los eventos de una manera directa al propio espectador, sin que hubiese mediación por parte de narradores. Además, recalcó que la caída en desgracia de los personajes lograba calar hondo en las emociones del ser humano, contribuyendo a que el público saliese del teatro siendo mejores personas.

Las situaciones de conflicto que tienen lugar en la tragedia pueden transmitir sentimientos de tristeza y compasión, así como de espanto.

Tipos de tragedia

Dentro de la tragedia podemos diferenciar entre dos tipos:

  • Tragedia clásica. Cultivada en la Antigua Grecia y, luego, en el Imperio Romano, teniendo como principales exponentes a Eurípides, Sófocles y Esquilo, quienes optaron por rescatar motivos mitológicos y relatos homéricos para representar episodios problemáticos de los héroes épicos y grandes motivos históricos. En el caso de los principales exponentes latinos, se encuentran Ennio, Pacuvio y Accio y Livio Andrónico, así como posteriormente, Séneca. En su caso, compusieron piezas que tenían en cuenta la cultura helénica.
  • Tragedia moderna. Tras la Edad Media, el género emergió durante el Renacimiento, momento en el que la cultura europea se reconcilió con la tradición pagana. Hugo grandes exponentes del género en cada país europeo, donde se uso el formato de la tragedia para enfrentar su propia sociedad y cultura. En el caso de España, los tres grandes de las obras dramáticas fueron Tirso de Molina, Calderón de la Barca y Lope de Vega.

Componentes y estructura de la tragedia

La tragedia se encuentra compuesta por:

  • Coro. Se encarga de representar a la voz del pueblo, dando explicaciones e informando sobre el dilema moral. Sus intervenciones se encuentran estructuradas en estrofa, antístrofa y párodo.
  • Corifeo. Es el conductor del coro, y es el encargado de cuestionar a los personajes u otros miembros.
  • Personajes. Ya sean héroes, antagonistas o personajes secundarios, tienen una gran importancia en la obra y son representados por hombres, ya que las mujeres, por aquel entonces, no podían participar en las obras teatrales.

Por otro lado, conviene conocer la estructura de la tragedia y sus diferentes momentos, que son los siguientes:

  • Prólogo. En este primer momento dos o tres personajes se encargan de informar al público acerca del contexto de la obra teatral, indicando lo que sucede, a quién le pasa y los hechos del pasado que se deben tener en cuenta.
  • Párodos. El coro ingresa a la obra para, a través de diferentes danzas y líricos, conseguir que se genere una atmósfera de tragedia. En su caso, se encarga de anteceder a los protagonistas.
  • Episodios. Por lo general hay unos cinco episodios, aunque pueden ser menos, en los que se expresa el contenido de pensamiento o filosófico de la obra, todo ello a través de diálogos entre los propios personajes, o entre ellos y el coro.
  • Éxodo (final). Para terminar, el héroe tiene ante sí una revelación, haciendo que sea capaz de reconocer sus errores y es castigado por parte de los dioses, haciendo así que haya una enseñanza moral.

Ejemplos de tragedia

Entre algunos ejemplos de tragedia, nos encontramos con las siguientes obras clásicas:

  • «Edipo Rey» («Oedipus Rex») – Sófocles (circa 429 a.C.): Esta tragedia griega es una de las más conocidas. La historia sigue a Edipo, el rey de Tebas, quien sin tener constancia de ello acaba matando a su padre y se casa con su madre, cumpliendo así una profecía trágica. La obra explora temas como el destino, el libre albedrío y la ceguera ante la verdad.
  • «Hamlet» – William Shakespeare (1601): Esta obra maestra de Shakespeare sigue al príncipe Hamlet en su búsqueda de venganza por la muerte de su padre. La tragedia se desarrolla en medio de conspiraciones, traiciones y locura, explorando temas como la venganza, la locura y la moralidad.
  • «Medea» – Eurípides (431 a.C.): Esta tragedia griega se centra en Medea, una mujer que traiciona y mata a sus hijos como venganza contra su esposo Jasón, quien la ha abandonado. La obra examina temas de la venganza, la traición y la desesperación.
  • «Otelo» («Othello») – William Shakespeare (1603): En esta tragedia, Shakespeare explora temas de celos y manipulación. El personaje principal, Otelo, un general moro, se ve consumido por los celos infundados sembrados por su lugarteniente, Yago, lo que lleva a consecuencias trágicas.
  • «Antígona» – Sófocles (circa 441 a.C.): Otra tragedia de Sófocles, «Antígona» trata sobre el conflicto entre el deber moral y las leyes del Estado. Antígona desafía la prohibición del rey Creonte de enterrar a su hermano, desencadenando una serie de eventos trágicos que exploran la justicia, la lealtad y el sacrificio personal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *