Prototipos Textuales

Los prototipos textuales son los conjuntos de características que podemos encontrar en cada tipo de texto, los cuáles funcionan a modo de patrón o plantilla. En base a ellos es posible organizar y estructurar los textos.

En un prototipo textual se dan lugar rasgos internos y externos que se encargan de la definición del texto, haciendo que sean reconocibles por parte de quienes los reciben. Los rasgos internos son los que están relacionados con la construcción del significado en el texto, mientras que los externos aluden a la estructura y disposición. En ambos casos son de aplicación en textos escritos y orales, al ser formas de concebir un texto de acuerdo a su intención y finalidad.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que el empleo de este tipo de patrones textuales no es necesariamente algo deliberado y consciente. Cuando una persona, por ejemplo, se encarga de hablar de una anécdota acerca de algo que le ha sucedido, recurre a diferentes estructuras que se emplean en los textos narrativos. A través de esa idea preconcebida nos encontramos ante un prototipo textual.

Tipos de prototipos textuales

Existen diferentes tipos de prototipos textuales, los cuáles se diferencian entre ellos por los tipos de texto que se pueden producir. Son los siguientes:

Prototipo narrativo

Cuando hablamos de prototipo narrativo estamos hablando de aquel que nos posibilita la construcción de textos narrativos, es decir, narraciones y relatos.  Son, por lo tanto, eventos ordenados de forma cronológica, que son presentados al interlocutor a partir de un punto de vista concreto. Además, habitualmente se recurre en estos textos a recursos retóricos o poéticos.

Los textos narrativos pueden ser tanto ficticios como reales, pudiendo llevarse a cabo con diferentes propósitos, que van desde proporcionar información o por entretenimiento, por el propio placer que se siente de compartir una historia o hecho. Además de la propia figura del narrador, en los textos aparecen diferentes escenarios y personajes, y habitualmente se recurre al diálogo para escenificar lo que se ha dicho.

Dentro de este tipo de textos podemos encontrarnos con: obras de literatura (cuentos, guiones, novelas, microrrelatos), textos históricos (libros de historia, biografías…); recuento de eventos reales (reportajes, crónicas…), y relatos íntimos o personales (memorias, autobiografías…).

Prototipo descriptivo

El prototipo descriptivo posibilita la construcción de textos descriptivo, es decir, se encarga de mostrar descripciones, en las que aparece un sujeto, un objeto o un evento a partir de rasgos propios, independientemente de que estos sean esenciales, que se definen en sí mismos, o suplementarios, que son los compartidos con otros referentes semejantes.

Las descripciones es habitual que se encuentren al servicio de otros tipos de texto, puesto que cuando se procede a la descripción de algo en particular se proporcionar al interlocutor una información de relevancia, que se puede usar, por ejemplo, para una argumentación o exposición. Sin embargo, existe una excepción en los textos poéticos, en el que solo se tiene por objetivo el disfrute estético.

Entre los textos descriptivos nos encontramos los textos de poesía, descripciones de productos en catálogos, o las descripciones técnicas o científicas de fenómenos naturales.

Prototipo expositivo

Por su parte, el prototipo expositivo es aquel que se encarga de la construcción de textos expositivos o informativos. Estos son aquellos que se centran en la transmisión de la información de manera directa, concreta y objetiva. Por tanto, en este tipo de textos no se incluyen opiniones y valoraciones personales, ya que la finalidad de estos textos es informar al receptor acerca de un tema en concreto, ya sea concreto o abstracto, imaginario o real.

Estos textos responden a diferentes estrategias de presentación de la información, usando habitualmente recursos de legitimación de la información, como gráficos, citas textuales, tablas de datos…

Si hablamos de ejemplos de textos expositivos, nos encontramos con los informes técnicos, los ensayos literarios y reflexiones teóricas, las instrucciones de uso de diferentes máquinas o aparatos, y los artículos científicos, formales o académicos.

Prototipo argumentativo

Por su parte, el prototipo argumentativo, como se puede deducir por su propio nombre, es el que posibilita la construcción de textos argumentativos, en los que el emisor toma una postura definida y trata de influir en la que posee el receptor sobre ese tema. Por tanto, se trata de textos persuasivos que tratan de convencer o influenciar a los destinatarios del mensaje.

En este tipo de textos se usan estrategias diversas para convencer al receptor, recurriendo a las acusaciones, reflexiones, etcétera. Entre este tipo de textos nos encontramos con las pancartas de protesta o panfletos, los discursos políticos, la propaganda política o las editoriales y artículos de opinión, entre otros.

Prototipo dialógico

Por último, tenemos que hablar del prototipo dialógico, que es el que permite la construcción de diálogos, que no dejan de ser representaciones del intercambio que se da de forma hablada entre dos o más individuos. Este tipo de textos forman parte de las obras literarias pero también se usa en otros tipos de discursos, con la finalidad de que dos individuos puedan realizar una exposición de sus ideas de manera simultánea, como sucede en los debates.

Los diálogos es habitual que evitan las descripciones, argumentaciones o exposición, y solo se encargan de reproducir el habla o ideas de dos o más personas, que alternan el rol de emisor y receptor.  Algunos ejemplos son el texto principal de las obras de teatro, los diálogos en cuentos y novelas literarias y las entrevistas y conversaciones que se transcriben en un formato de texto o grabadas en un formato audiovisual.

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