Abreviaturas

Abreviaturas

Es habitual que utilicemos abreviaturas a la hora de hablar o escribir en el idioma español. Cuando hablamos de estas hacemos referencia a la abreviación o acortamiento de una expresión o palabra, que viene dada por las convenciones ortográficas en la lengua escrita, haciendo que así se ven reducidas a una letras o un conjunto de ellas, lo que facilita su anotación.. Por lo general, constan de una primera letra inicial mayúscula a la que acompañan (o no) otras letras en minúscula, y finalizando con un punto.

Las abreviaturas tienen su origen tradicional en la propia lengua y muchas de estas se heredaron de lenguas que en la actualidad están «muertas» como el griego o el latín, mientras que en otros casos provienen del lenguaje científico o técnico, o bien de unos determinados usos que van imponiéndose como normal.

Clasificación de las abreviaturas

Si estamos hablando de abreviaturas, nos podemos encontrar con un clasificación que depende de su origen:

  • Convencionales. En este caso nos encontramos con aquellas abreviaturas que tienen un origen histórico y que son empleadas por toda la comunidad de hablantes.
  • Personales. Se crean de manera personal o íntima por uno mismo. Funcionan tan solo entre una comunidad de entendidos, que manejen el código.

Características de las abreviaturas

Además de conocer qué son y sus dos tipos, hay que destacar las siguientes características de las abreviaturas:

  • Las abreviaturas pueden consistir en varias de ellas juntas o haber varias para un mismo uso. Por ejemplo, para referirnos a una página de forma abreviada, es posible elegir entre «pág.» o «p.», en función del gusto del escritor o la propia norma en uso.
  • En aquellos casos en los que nos encontramos con una variación de género en la palabra a abreviar, se tiene en cuenta para agregar una letra «a» o la terminación apropiada en la misma. Por ejemplo. Para «Señor y Señora» utilizamos Sr. y Sra., respectivamente, si bien también se podría usar Srta para «Señorita», aunque es menos común.
  • Cuando abrevian un plural, por lo general se opta por añadir una letra «s» al final, o bien se opta por repetir la misma letra abreviada. De esta manera, de nuevo hablando de «páginas», podemos elegir entre «págs.» o «pp», dependiendo de los gustos y preferencias del autor o del a metodología utilizada.
  • En algunos casos, con las abreviaturas se incluyen caracteres especiales, como numerales (º), barras (/) o puntos intermedios, pero la grafía es fija, es decir, convencional.
  • A la hora de leer la abreviatura de manera oral, por lo general, se recita el término abreviado y no la abreviatura.

En todo caso, es importante ser conscientes de que las abreviaturas no se deben confundir con los acrónimos, los símbolos o las siglas.

Origen de las abreviaturas

Gran parte de las abreviaturas que empleamos en la actualidad provienen del latín o griego antiguos. De hecho, algunas de ellas son expresiones latinas que ya no existen en el idioma español, pero que aún hoy en día se usan en forma de abreviatura.

En estas lenguas, las abreviaturas se usaban con gran frecuencia a la hora de escribir documentos oficiales, como sucedía en el Imperio Romano, lo que hizo que incluso el Emperador Justiniano se viese en la necesidad de prohibir su uso en estos documentos, ya que en ocasiones su uso tan excesivo hacía que fuese casi imposible comprender el texto.

Esta tendencia fue heredada por diferentes lenguas romances, pudiendo encontrar claros ejemplos en el español de la Edad Media, donde, por ejemplo, se usaba «V.M» para referirse a «Vuestra Majestad». Esta tendencia tan abusiva de usar abreviaturas hizo que el Rey Felipe I de Castilla se viese obligado a prohibir las abreviaturas en la documentación real durante su reinado.

Ejemplos de abreviaturas

En el idioma español nos podemos encontrar con una gran cantidad de abreviaturas, las cuáles ya son parte de nuestro día a día. Entre ellas nos encontramos con algunas tan comunes como:

  • a.m. – antes del mediodía.
  • p.m. – después del mediodía.
  • c. o c/ – calle.
  • av., avd. o avda. – avenida.
  • D. y Dª. – Don y Doña.
  • a.C. – antes de Cristo.
  • d.C. – después de Cristo.
  • C.P. – código postal.
  • edit. – editorial.
  • atte. – atentamente.
  • p.d. – post data.
  • etc. – etcétera.
  • V.O. – versión original.
  • s. – siglo.
  • p., pág. o pg. – página.
  • ej. – ejemplo

Abreviaturas y siglas

Para finalizar, hay que considerar que no se deben confundir las abreviaturas con las siglas. Mientras que las primeras son palabras o expresiones que se han abreviado de forma convencional o histórica, en el caso de las siglas son formas abreviadas de citar el nombre de una organización o entidad.

De esta manera, aunque tienen un mismo principio de servir para acortar el uso de algunos términos en la escritura, y no suelen leerse de forma abreviada sino completa, en el caso de las siglas nos encontramos con que sus convenciones de escritura son diferentes.

En este sentido, hay que tener en cuenta que las siglas no suelen llevar punto y se construyen seleccionando la letra inicial de cada uno de los términos principales. Por ejemplo, INSS, son las siglas de Instituto Nacional de la Seguridad Social.

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