Acepción

Acepción

Cuando hablamos de acepción en el idioma español, hacemos referencia a los distintos significados que dentro del idioma se le pueden dar a un termino concreto, teniendo en cuenta para ello los contextos en los que este se emplea. Por lo habitual, hablamos de acepciones a las entradas que una palabra tiene registrada en el diccionario, así como las diferentes formas de entender un mismo término en la lengua.

Hablando de una manera coloquial, también podemos considerar que acepción es un sinónimo de significado, pero la realidad es que los dos términos no son lo mismo exactamente. Esto se debe a que el significado total de una palabra se encuentra compuesto por todas sus acepciones, dicho de otra manera, el significado de una palabra varía en función de sus diferentes acepciones.

Por ejemplo, la palabra «luz» cuenta con tres acepciones en el idioma español, que son las siguientes:

  • Fenómeno luminoso: La luz del sol ilumina la habitación.
  • Dispositivo de iluminación: Encendió la luz para ver mejor en la oscuridad.
  • Claridad o inteligencia: Su explicación arrojó luz sobre el tema.

De igual forma, hay que ser conscientes de que una misma palabra puede tener diferentes acepciones en el diccionario, en función del grado de sutileza que pueda haber entre sus sentidos y los significados vinculados.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la propia palabra acepción, cuando es el sustantivo acepción de personas, significa la «Acción de favorecer o inclinarse a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón».

La importancia de las acepciones

Cuando hacemos uso de la lengua, nuestro objetivo es conseguir que aquellas personas que reciben nuestro mensaje, es decir, que nos están escuchando, que puedan comprender lo que deseamos transmitir. Por lo tanto, hay que preocuparse por elegir palabras que se sepa que la otra persona pueda entender.

Hay que ser consciente de los modismos de un determinado grupo social o lugar, ya que no se puede hablar de la misma manera a una persona de avanzada edad que vive de una forma tradicional de igual forma que se habla a un joven adolescente. Asimismo, es muy necesario conocer qué acepción se conoce en la región en la que estamos hablando para que haya una buena comunicación. Esto cobra aún más importancia cuando estamos hablando de países que comparten un mismo idioma, ya que en muchas ocasiones los empleos de la palabra difieren de  una manera más leve o considerable, según el caso.

Por ejemplo, en España, cuando decimos coger estamos haciendo referencia a «tomar o agarrar algo», mientras que en algunos países de América Latina tiene connotaciones vulgares o malinterpretarse como una expresión de índole sexual, lo que hace que en ellos sea preferible usar «tomar» o «agarrar» para evitar malentendidos.

¿Se puede añadir una nueva acepción a un término?

La Real Academia Española (RAE) se encarga de registrar y describir el uso actual del idioma español. Por lo tanto, será la que decida si una palabra debe añadir alguna nueva acepción que se sume a las ya existentes. Esto sucede cuando una palabra adquiere un nuevo significado adicional y ese uso se vuelve lo suficientemente extendido y estable en el habla cotidiana de los ciudadanos. Esto no quiere decir que una palabra que se pone de moda vaya a ser incluida de una manera inmediata en el diccionario, pero sí que es posible que, en el caso de que su uso se prolongue en el tiempo entre un buen número de ciudadanos, la RAE lo recoja en futuras actualizaciones de sus diccionarios.

La evolución del lenguaje es constante y la RAE lleva a cabo revisiones periódicas para poder así reflejar los cambios en el uso del español. Por lo tanto, si una palabra adquiere un nuevo significado ampliamente aceptado y utilizado, es posible que acabe siendo adoptada por la RAE.

Acepción y excepción

Hay dos palabras que se confunden con cierta frecuencia y que, incluso, hay quienes las utilizan de manera indistinta, cuando realmente en algunos casos pueden significar cosas totalmente contrarias. Este es el caso de acepción y excepción.

Mientras que el primero se refiere a los distintos significados que puede llegar a tener una palabra, el segundo se limita a indicar aquello que se excluye de algo. En el caso de las palabras, hace referencia a aquellas que no están adheridas a la norma y se desarrollan de una forma diferente.

Así pues, podemos decir que la diferencia entre ambas es que acepción se encuentra más cercana a la aceptación y la normalidad, y la excepción, por su parte, se sitúa más cerca de la exclusión y la anormalidad. Por ello, hay que tenerlo muy presente para poder hacer un uso correcto de ambos términos en los contextos que corresponda.

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