Las analogías verbales son aquellas semejanzas que existen entre las estructuras relacionales de dos pares de términos. En este caso, nos encontramos con analogías que no presentan una definición literal, lo que hace que muchas de ellas no se puedan entender en otros idiomas o dialectos distintos, además de que precisa del razonamiento verbal de quien la interpreta.
Características y estructura de las analogías verbales
Las analogías verbales se caracterizan por su estructura y no por su contenido, siendo utilizadas para tratar de discernir la relación que existen entre dos palabras, pudiendo encontrar tres tipos de relación posibles entre las analogías verbales, que son la antonimia, sinonimia y analogías de relación lógica.
Las analogías verbales en el idioma español pueden estar basadas en el contexto semántico en el que se usan las palabras, de forma que haya que comprender el significado de la palabras dentro de un contexto en particular para poder identificar la relación existente entre las mismas. En este sentido, es importante destacar que puede haber distintos niveles de dificultad en las analogías verbales, requiriendo en algunos casos un pensamiento abstracto y en otras un conocimiento más profundo sobre el uso e idioma.
La estructura de las analogías verbales se busca reflejar la semejanza existente entre la relación de dos palabras y la relación de otras dos. De esta manera, nos encontramos con que se expresa «A es B como C es a D», de manera que la relación que hay entre A y B es similar o idéntica a la relación entre C y D.
Tipos de analogías verbales
Entre las analogías verbales nos encontramos con tres tipos diferentes, que son las siguientes:
Analogías continuas
Las analogías verbales continúas u horizontales se dan dos palabras en las que existe una relación establecida entre la primera y la segunda palabra, de forma que tienen cierta vinculación, junto a una tercera a relacionar. De entre una serie de términos, se debe elegir la que tenga relación con la mencionada tercera palabra.
La finalidad es la de tratar de encontrar ese vínculo entre la tercera palabra y otras de la lista de opciones, de forma que se busca que exista una relación entre estas que sea lo más parecido posible a lo que existe entre las dos primeras palabras, que son las que ejercen como referente.
Cuando la premisa tiene una relación de sinonimia, el vínculo par también debe serlo, y lo mismo sucede si es de relación lógica o de antonimia.
Analogías alternas
Las analogías alternas tienen una estructura similar a la de la analogía continua, si bien hay que tener en cuenta que las relaciones entre las palabras son diferentes. En este caso, el nexo se encuentra determinado entre las primeras palabras de cada par de premisas y entre las segundas.
En este caso nos encontraríamos con una estructura en la que «A es a B como C es a…», para luego establecerse la relación entre A y C y luego entre B y la respuesta correspondiente.
Analogías incompletas
En tercer lugar, nos encontramos con las analogías incompletas, que como se puede deducir por su propio nombre, nos encontramos con que hay una ausencia de términos que la hacen ser de esta forma. En este caso en particular nos encontramos con la ausencia de dos palabras, ya que en lugar de que «A es a B», tiene lugar que «… es a B», y luego faltaría la palabra usual que se debe ubicar.
Dado este tipo de casos, la solución es siempre de dos palabras, siendo habitualmente continua y, por tanto, debiendo ser perfecta.
Ejemplos de analogías verbales
Una excelente forma de poder comprender cómo funcionan las analogías verbales y en qué consisten, es a través de varios ejemplos. Te dejamos algunos de ellos que te puedan ayudar a entenderlas:
- Correr es a velocidad como caminar es a ritmo.
- Hablar es a comunicar como escuchar es a recibir.
- Leer es a comprender como escribir es a expresar.
- Cantar es a melodía como bailar es a ritmo.
- Cocinar es a preparar como comer es a consumir.
- Estudiar es a aprender como enseñar es a transmitir.
- Observar es a mirar como analizar es a reflexionar.
- Viajar es a explorar como quedarse es a estacionarse.
- Nadar es a sumergirse como flotar es a mantenerse.
- Jugar es a divertirse como trabajar es a producir.
- Gritar es a vociferar como susurrar es a murmurar.
- Soñar es a imaginar como recordar es a rememorar.
- Reír es a alegrarse como llorar es a entristecerse.
- Saltar es a elevarse como caer es a descender.
- Construir es a edificar como destruir es a demoler.
- Corregir es a rectificar como errar es a equivocarse.
- Inventar es a crear como copiar es a imitar.
- Guiar es a dirigir como seguir es a obedecer.
- Escalar es a ascender como descender es a bajar.
- Participar es a involucrarse como observar es a mantenerse al margen.







