Cuando hablamos de analogías estamos haciendo referencia a un tipo de mecanismo o razonamiento del lenguaje a través del cual se pone en relación o se comparan dos cosas distintas, ya sean razones, ideas, objetos, etcétera. Se emplea para señalar características generales y particulares en común para así justificar la existencia de una propiedad en uno de estos.
De seta manera, nos encontramos con un recurso que toma una característica que posee un elemento e indica que es compartido por otro. Al igual que sucede con la homología, el símil, la comparación o la metáfora, son figuras retóricas que se pueden considerar analogías. De esta forma, se trata de recursos literarios de gran importancia en el idioma español.
La analogía es un procedimiento usado con asiduidad en distintas áreas de pensamiento y ámbitos del saber humano, como la lingüística, el derecho, la gramática o la biología, entre otros.
Características de las analogías
Las analogías tienen una serie de características que las definen, pudiendo destacar en este sentido las siguientes:
- Los términos no son iguales. Aquellas cosas que se comparan a través de una analogía no tienen porqué ser parecidas, lo que no quiere decir que haya una total igualdad. El significado un rasgo en común entre los términos es lo que dará pie a una analogía. De esta forma, la analogía supone semejanza y no igualdad.
- Permite el aprendizaje. Con la analogía se ilustra un comportamiento, hecho o situación, a través de la cuál se pueden entender otros de circunstancias similares. Todo ello promueve el razonamiento y la búsqueda de elementos semejantes.
- Ambos interlocutores deben conocer los significados. Para que una analogía se pueda comprender, es necesario que tanto el receptor como el emisor conozcan las semejanzas y diferencias entre los distintos elementos que se comparan.
Tipos de analogías
A la hora de hablar y entender las analogías, tenemos que diferenciar entre dos tipos:
Analogías simétricas
Las analogías simétricas son aquellas en las cuales sus elementos son equivalentes, lo que quiere decir que se pueden intercambiar entre sí sin afectar a la relación que tiene lugar. Asimismo, dentro de esta categoría podemos distinguir entre las siguientes:
- Analogía de sinonimia. Tiene que ver cuando esta tiene lugar entre dos sinónimos.
- Analogía cogenérica. La analogía tiene lugar cuando dos conceptos son de una misma categoría o clase.
- Analogía por complementariedad. Relaciona dos elementos que se necesitan el uno al otro pero que al mismo tiempo son complementarios el uno con el otro.
Analogías asimétricas
Las analogías asimétricas son aquellas en las que los referentes a comparar no son intercambiables, puesto que el orden determina un tipo de relación en concreto. Dentro de ellas podemos diferenciar, a su vez, las siguientes:
- Por función. Es aquella en la que se establece por la función que cumplen las propias palabras.
- Por reciprocidad. Se da cuanto un término se necesita para que exista otro.
- De característica. Es la analogía que tiene lugar entre dos palabras, en las que una de ellas hace referencia al atributo de la otra.
- Por medio y/o instrumento. En este caso la analogía tiene lugar entre un animal, objeto o persona y el medio, herramienta o instrumento que utiliza.
- Por producto. Tiene lugar cuando una palabra es el productor y la otra el producto.
- De secuencialidad. La analogía establece la existencia de una relación de orden entre los diferentes elementos, siendo uno sucesivo de otro.
- De causa-efecto. En esta analogía asimétrica se da cuando viene dada por una relación en la que un elemento es causa de otro.
- Por ubicación. Es establece entre un elemento y el lugar en el que tiene lugar, por el que transita, detiene o guarda.
- De oposición o antonímicas. Se trata de analogías entre antónimos u opuestos.
- De intensidad. Se produce cuando la analogía tiene lugar entre dos elementos que tienen distinta intensidad, cuando uno presenta mayor o menor magnitud que otro.
- Inclusivas. Las analogías se establecen entre una totalidad y alguno de sus ejemplos, partes o componentes. Dentro de ellas podemos hablar de Todo-parte, Conjunto-elemento, Género-especie y Continente-contenido.
Ejemplos de analogías
Para finalizar, te dejamos con algunos ejemplos de analogías en el idioma español:
- El sol es a la luz como la luna es a la oscuridad. (Relación de oposición)
- El lápiz es a escribir como el pincel es a pintar. (Relación de función)
- La flor es a la planta como la hoja es al árbol. (Relación de parte a todo)
- El río es a la corriente como el viento es al aire. (Relación de causa y efecto)
- La abeja es a la miel como el pájaro es al nido. (Relación de productor y producto)
- El médico es a la salud como el maestro es al conocimiento. (Relación de agente y acción)
- El águila es a volar como el pez es a nadar. (Relación de característica inherente)
- El libro es a la lectura como la película es al cine. (Relación de medio y fin)
- El pájaro es a la pluma como el humano es al cabello. (Relación de parte a todo)
- El reloj es a las manecillas como el termómetro es al mercurio. (Relación de instrumento y medida)







