Arcaísmos

Arcaísmos

Los arcaísmos son las palabras y fórmulas lingüísticas que se encuentran en desuso en una lengua. Estos provienen de épocas y formas del habla del pasado, pero aun así son parte de la lengua en determinados contextos. De esta manera, se puede hablar de ellos como una forma del lenguaje desfasada y en desuso, que se considera como una reliquia del idioma.

Si nos centramos en el idioma español, la mayor parte de los arcaísmos proceden del español hablado en la Edad Media y hasta el siglo XVII. Por lo general, estos han perdido su contexto, y son parte de fórmulas y estructuras que el idioma ha ido perdiendo a medida que ha pasado el tiempo. Por este motivo, en la mayor parte de los diccionarios aparecen como poco usado (p.us), desusado (des.) o anticuado (ant.).

Asimismo, nos podemos encontrar con arcaísmos que son los significados de algunas palabras que aún están en uso pero tienen otro sentido, es decir, determinados significados de palabras que aunque se utilizan hoy en día, tienen un sentido diferente al original. Es decir, hay algunos significados que se perdieron con el tiempo, pero las palabras se siguen empleado con un significado contemporáneo.

En todo caso, hay que saber que los arcaísmos se pueden seguir utilizando, aunque son muy poco comunes, e incluso en ocasiones persisten en ámbitos muy concretos, como sucede en la lengua literaria. En cualquier caso, siempre se prefiere emplear fórmulas más actuales, ya que la lengua está en constante actualización y las necesidades de los hablantes van evolucionando y necesitando de nuevas formas de comunicarse.

Características de los arcaísmos

De manera resumida, y antes de hablar de sus diferentes tipos, hay que destacar las principales características de los arcaísmos, entre los que se encuentran:

  • En el idioma español, la mayor parte de los arcaísmos provienen de la Edad Media y del latín.
  • Se encuentran sujetos a los cambios naturales y evolución de cada lengua.
  • Son heterogéneos y dinámicos.
  • Son denotativos y se emplean por imitación.
  • Se pueden utilizar como recursos discursivos o literarios, en función del propio contexto en el que se utilicen.
  • Los arcaísmos consiguen imponerse por su propia utilización.

Tipos de arcaísmos

Cuando hablamos de arcaísmos podemos diferenciar entre dos tipos diferentes, clasificándose de una manera u otra en función de lo frecuente que sea su uso. Esto tiene que ver con el hecho de varía notablemente en función del punto de la geografía, y es que un término que en un lugar puede estar en uso, en otro puede haber dejado por completo de utilizarla. En cualquier caso, podemos distinguir entre:

  • Arcaísmos absolutos. Son las palabras y giros antiguos que no se emplean de manera común en ninguna comunidad que habla el mismo idioma. De esta manera, podemos hablar de este tipo de arcaísmos en aquellos casos en los que esos términos han quedado totalmente rezagados en la propia evolución de la lengua.
  • Arcaísmos relativos. En este caso, hablamos de giros antiguos y palabras que tan solo han dejado de estar presentes en algunas variantes geográficas de la lengua, por lo que siguen vigentes al persistir en otras.

Ejemplos de arcaísmos

En la lengua española nos podemos encontrar con distintos ejemplos de arcaísmos, entre los que se encuentran:

  • El vosotros peninsular, que se usa en el norte y en el centro del país para hacer referencia a la segunda persona del plural, en situaciones de intimidad y confianza. Lo utilizan en lugar de «ustedes». Aunque se conjunta con normalidad el «vosotros», está perdido en otras variantes de la lengua en España.
  • Utilizar truje en lugar de traje, aunque en este caso se trata de un arcaísmo que solo se emplea en México y otras zonas lingüísticas de América Latina..
  • Usar fierro en lugar de hierrocaso similar al anterior, en este caso utilizado en Argentina y otras zonas lingüísticas de América Latina..
  • El voseo dialectal americano, en el que es habitual sustituir el pronombre personal «tú» por «vos», muy habitual en diferentes partes de América Latina. Este proviene del latín vos, el plural de la segunda persona, que era usado a la hora de dirigirse a las autoridades reales dentro del español antiguo.

Arcaísmos y neologismos

Al igual que podemos encontrar arcaísmos en la lengua, también podemos encontrar neologismos (como folclore), que son precisamente todo lo contrario, es decir, en este caso estamos hablando de formas, significados y usos nuevos, añadidos a la lengua por sus hablantes más jóvenes, a menudo por la necesidad de hacer referencia y dar nombre a las realidades novedosas que se dan en el mundo.

Es por este motivo por el cual es habitual que tanto el ámbito de las ciencias como de la tecnología se conviertan en una fuente constante de neologismos, al haber nuevos procedimientos, procesos e invenciones que necesitan de un nuevo nombre.  Algunos neologismos son: customizar,, tuitear, bitcoin, dron…

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