Dialectos

Dialectos

Cuando hablamos de dialectos estamos haciendo referencia a una modalidad o variante regional que deriva de una lengua matriz, siendo esta hablada en unas áreas geográficas amplias, sin que con su uso se afecte la unidad del propio sistema. De esta manera, se considera que son variedades de lengua diatópicas, como por ejemplo es el caso del andaluz.

En aquellas ocasiones en las que hablamos de la palabra dialecto, por lo general, hacemos referencia a una lengua que habla y comprende una minoría o una lengua autóctona. No obstante, hay lingüistas que definen esta palabra como una modalidad de la lengua que es usada por un grupo de hablantes más reducido que el que habla la lengua principal. Y también como la estructura lingüística simultánea que no llega a poder ser considerada una lengua.

¿Qué es un dialecto?

Así pues, podemos definir de una manera simple al dialecto como una forma de materialización de una lengua. Dicho de otra manera, es una forma específica de hablar de un mismo idioma y que es compartida por una comunidad de hablantes, lo que lo distingue de otras formas de habla propias de otros grupos o regiones.

Los dialectos forman parte siempre de una misma lengua, siendo incorrecto hablar de dialecto en una lengua que tiene pocos hablantes. Los idiomas poseen una historia independiente, así como una serie de normas propias y su propia lógica. Por otro lado, los dialectos sí que son variaciones o distorsiones de la norma ideal de un idioma.

Algunos ejemplos claros de dialectos los podemos encontrar en la lengua española con el aragonés, el andaluz, el extremeño o el murciano, entre otros.

Características de los dialectos

Para poder entender mejor qué son los dialectos, conviene hacer mención a sus principales características, entre las cuales tenemos que destacar las siguientes:

  • Un dialecto es una forma común o tendencia del habla de una misma lengua, que pertenece a comunidades diferentes. Además, por lo general, son distantes a nivel geográfico.
  • Los dialectos no deben exhibir una gran diferenciación para que se considere una lengua distinta de la que deriva, al menos en su estructura.
  • Esta modalidad de una lengua matriz ejerce un papel de elemento multicultural. Este surge de las interacciones que llevan a cabo los grupos étnicos vinculados entre ellos y que necesitan comunicarse.
  • Pueden contener subdialectos o algunas formas dialectales más particulares. Esto surge en aquellas ocasiones en las que hay comunidades más pequeñas dentro de una misma región geográfica.
  • En algunas ocasiones «dialecto» se usa con una cierta carga peyorativa.
  • Son mutuamente inteligibles por norma general. Es decir, no se necesita un aprendizaje o estudio previo para poder comprenderlo. De esta manera, por ejemplo, un murciano y un aragonés podrán entenderse sin demasiadas complicaciones. No obstante, puede hacer ciertas variaciones en las palabras que utilizan. Asimismo, tienen una misma forma de escribirse.
  • Los dialectos pueden diferenciarse de manera sustancial los unos de los otros, tanto en lo que respecta a la entonación general de la oración (sílaba tónica, acento o tonada), como en la tendencia sintáctica o el propio significado de las palabras.

Tipos de dialectos

Los dialectos no pueden clasificarse de una misma manera de forma universal. Sin embargo, sí que tenemos la posibilidad de distinguir entre aquellas variedades consideradas más culturas o de prestigio, y las variantes más populares. En este caso, la distinción se debe a motivos culturales y políticos y no a razones lingüísticas. De esta manera, al hablar de tipos de dialectos podemos encontrarnos con:

  • Variantes populares. Están asociadas a clases bajas o populares, al vulgo, o a las regiones rurales.
  • Variantes de prestigio o norma culta. Acostumbran a ser aquellos dialectos que tienen lugar en las capitales de los países, así como en las regiones más ricas o por razones relacionadas con la aristocracia.

¿Cuál es la diferencia entre dialecto y lengua?

La diferencia a nivel lingüístico entre una lengua y sus dialectos es la existencia de un ideal mental y la propia manifestación física concreta. Dicho de otra manera, nos encontramos con que la lengua es un ente social o abstracción mental compuesta por una lógica y una serie de normas gramaticales. De esta forma, es una manera de representar la realidad.

Por su parte, el dialecto es una materialización de estos ideales abstractos, una manera específica de realizarlos en el mundo real, o lo que es lo mismo, una forma de hablar.

Partiendo de esta diferenciación, podemos encontrarnos con que todos hablamos un dialecto y no una lengua, ya que aunque todos los que tenemos al español como lengua tenemos en cuenta un mismo sistema de representación y mismo conjunto de normas gramaticales generalmente, pero a partir del mismo, se producen variantes particulares, formas diferentes de hablar el mismo idioma según donde lo hayamos aprendido.

No obstante, por motivos sociales y políticos, la tendencia es la de pensar que la norma culta de la forma de hablar de un país es la que se correspondiente de una manera forma con la lengua, cumpliendo con el ideal que plantean las normas del mismo.

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