Participio

Participio

En la lengua española, el participio es una de las tres formas impersonales de los verbos, junto al infinitivo y al gerundio. Se denominan formas no personales porque no es habitual que se conjuguen, además de ser modos en los que los verbos se encuentran adaptados a sentidos muy determinados, que son semejantes a los de otros tipos de palabras.

A diferencia de lo que sucede con el gerundio y el infinitivo, en el caso del participio se crea agregando los sufijos -ado-idoa la raíz de los verbos regulares, mientras que en el caso de los irregulares muestran formas concretas que pueden ser muy diferentes entre ellas, como sucede, por ejemplo, cuando se dice, «He muer-to» en lugar de «he morido».

El participio es una forma verbal que tiene una gran importancia en el idioma español, así como en otras lenguas romances, ya que gracias a él se crean verbos compuestos, cuando se incorpora un verbo auxiliar (el verbo «haber», en español), como sucede, por ejemplo, en «lo hemos recordado».

Usos del participio

El participio tiene numerosos usos dentro del idioma español, siendo estos los siguientes:

Construcción de tiempos verbales compuestos

Los tiempos verbales denominados simples son los que no necesitan de un verbo auxiliar como el verbo «haber», mientras que os compuestos sí que necesitan de su presencia. En estos últimos casos, es conjugado el auxiliar y el verbo principal hace las veces de participio. Algunos ejemplos son:

  • Había comido demasiado en la fiesta. (Pluscuamperfecto de indicativo).
  • Después de haber estudiado toda la tarde, aprobé el examen. (Perfecto de indicativo).
  • Antes de que llegaras, ya nos habíamos ido. (Pluscuamperfecto de subjuntivo).
  • Para el próximo año, ya habré terminado de leer todos esos libros. (Futuro perfecto de indicativo).

Como adjetivo en una oración

Todos los verboides (formas no finitas del verbo) cuentan con un sentido similar al de otras categorías de palabras: el gerundio actúa como un verbo-adverbio, el infinitivo como un verbo-sustantivo, y el participio como si se tratase de un verbo-adjetivo.

De esta manera, quiere decir que muchas veces el participio se basta por él mismo para actuar como adjetivo y así calificar al sustantivo, casos en los que tendrá que coordinar tanto en género como en número con el sustantivo al que acompaña.

Cómo parte de conjunciones

Es común encontrar el participio dentro de frases conectoras como «dado que», «debido que», etcétera.

En perífrasis verbales

Se denomina de esta forma a las frases «hechas» o alocuciones que sirven para poder expresarnos en el lenguaje de mayor eficacia. En ellas el participio se combina con otros verbos que ejercen como auxiliar para crear una estructura de una forma fija.

Al formular la voz pasiva

A diferencia de lo que sucede con la voz activa, que es la que utilizamos habitualmente, esta voz convierte al sujeto oracional en un receptor pasivo de la acción. Para ello se necesita que intercambie su lugar con el objeto directo de la oración, además de que el verbo se reemplace por una formulación concreta que hace uso del verbo auxiliar «ser» y el propio participio. En esta última situación, también debe concordar con el sujeto paciente.

Tipos de participio

Existen dos tipos de participio, que dependen si los verbos son regulares o irregulares:

  • Participios regulares: Son aquellos en los que se cumple la norma de cambiar la terminación verbal para que tenga el sufijo -ado para los verbos que terminan en -ar; y el sufijo -ido para aquellos que terminan en -er o -ir.
  • Participios irregulares: En este caso se trata de participios que no se rigen por la norma anterior y que deben ser tratados de una manera particular, atendiendo a los siguientes puntos:
    • En aquellos casos en los que la raíz de un verbo finaliza en vocal y le correspondería el sufijo -ido para formar el participio, se deberá acentuar la letra «í» para romper el diptongo, como sucede por ejemplo en el caso de traer (traído).
    • Hay casos en los que los verbos pueden tener dos participios, uno irregular y otro irregular, aunque habitualmente solo uno es aceptado por la RAE, o incluso es posible que se usen en diferentes contextos uno u otro. Este es el caso, por ejemplo, de proveer (provisto o proveído).
    • A los anteriores hay que sumar aquellos verbos que requieren de un participio irregular, como morir (muerto)volver (vuelto).

Ejemplos de oraciones con participio

  • Cansado de esperar, decidí irme a casa.
  • La película, dirigida por un talentoso director, fue un gran éxito.
  • Rota la ventana, el frío penetraba en la habitación.
  • Las cartas, escritas con amor, expresaban sus sentimientos más profundos.
  • El niño, asustado por el ruido, corrió hacia su madre.
  • Visto desde lejos, el paisaje era impresionante.
  • La puerta, abierta de par en par, dejaba entrar la luz del sol.
  • Con las manos atadas, no podía moverse.
  • Hecho el trabajo, nos sentamos a descansar.
  • La noticia, compartida por todos, generó gran alegría en la comunidad.

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