Modificadores Oracionales

Los modificadores oracionales, somo su propio nombre indica, son palabras o construcciones de ellas que se encargan de complementar a una oración entera o una parte en particular. Por ejemplo: A pesar de la lluvia, salimos a caminar por el parque / Después de estudiar durante horas, finalmente comprendí el tema.

A diferencia de lo que sucede con los complementos del verbo y del nombre, cuando hablamos de este tipo de modificadores oracionales, nos encontramos con que se encuentra fuera de la oración, es decir, por fuera del sujeto y del predicado. Por esta razón, es fundamental saber distinguirlo de los complementos circunstanciales, que son los usados para enunciar las circunstancias de una acción.

No obstante, hay que tener presente que el propio adverbio puede hacer la función de modificador oracional. Por ejemplo: Cuando termines tus deberes, podrás salir a jugar con tus amigos. La razón por la cual es un modificador oracional es que introduce una subordinada adverbial temporal (oración subordinada) que indica el momento en el cual se realizará la acción principal («termines tus deberes»). La subordinada «cuando termines tus deberes» expresa una condición o circunstancia que debe cumplirse para que la acción principal ocurra, lo que lo convierte en un modificador oracional.

Estructura de los modificadores oracionales

Los modificadores oracionales pueden ser:

  • Sintagmas nominales. Son los pronombres, sustantivos, palabras sustantivadas o construcciones en las que el núcleo es uno de estos elementos.
  • Sintagmas adverbiales. Son adverbios o construcciones que tienen como núcleo un adverbio.
  • Sintagmas preposicionales. Son construcciones introducidas por una preposición a la que sigue un término.
  • Oraciones. Se trata de cláusulas subordinas o que tienen una relación dependiente con respecto a la oración principal.
  • Conectores. Los conectores son una o varias palabras que se encargan de relacionar diferentes elementos de un texto u oración.
  • Construcciones absolutas. Son construcciones bimembres que están construidas por un atributo y un sintagma nominal.

Tipos de modificadores oracionales

Para entender a los modificadores oracionales, hay que conocer los tres grandes tipos en los que se pueden clasificar, que son los siguientes:

Modificadores oracionales temáticos

Los modificadores oracionales temáticos nos muestran el marco en el que se debe usar para interpretar el sentido de la oración, o bien el tema del propio enunciado, estando la cláusula principal separado entre comas.

Algunos ejemplos son:

  • Aunque llovía intensamente, salí a dar un paseo por el parque.
  • Después de estudiar durante horas, finalmente entendí el concepto.
  • Si bien no estoy de acuerdo con su decisión, respeto su opinión.
  • A pesar de la advertencia del profesor, algunos estudiantes no completaron la tarea.
  • Como no tenía dinero suficiente, no pudo comprar el libro que quería.

Modificadores oracionales del enunciado

Los modificadores oracionales del enunciado son los que proporcionan información relacionada con el enunciado, con la oración principal que se encargan de modificar. Dentro de esta categoría nos podemos encontrar con los siguientes:

  • Construcciones absolutas. Se encuentran formados por un atributo, que puede ser un participio, un adjetivo, un adverbio, un gerundio o un sintagma preposicional, y un sintagma nominal. Se encargan de aportar información adicional, que tiene un valor concesivo, temporal o causal. Están separados por comas de la oración principal. Por ejemplo: Estaba lloviendo intensamente, los niños jugaron afuera.
  • Suboraciones relativas explicativas. Están introducidas por los pronombres relativos (que, lo cual, lo que) y no producen modificaciones a un solo componente de la oración, sino a toda la cláusula. Por ejemplo: El libro, que había sido recomendado por el profesor, resultó ser muy útil.
  • Construcciones consecutivas. Se introducen por conjunciones consecutivas (por tanto, luego, así que), siendo enunciados que hablan de la consecuencia de la oración principal. Por ejemplo: Estudié durante horas, por lo tanto, aprobé el examen.
  • Construcciones concesivas. Se introducen por conjunciones concesivas (pese a, a pesar de, aunque), siendo enunciados que establecen una dificultad u objeción de lo que se menciona en la oración principal. Por ejemplo: Aunque estaba cansado, salió a correr.
  • Construcciones condicionales. Introducidas por conjunciones condicionales (siempre que, si, a menos que), usándose para establecer una condición que se requiere para que se realice lo mencionado en la oración principal. Por ejemplo: Si estudias mucho, sacarás buenas calificaciones.
  • Modalizadores. Se trata de construcciones o palabras que aportan información acerca de la modalidad de la oración (afirmativa, dubitativa, negativa, exclamativa, desiderativa, enunciativa e interrogativa). Por ejemplo: Quizás, podamos vernos mañana.
  • Conectores discursivos. Se trata de construcciones o palabras que están usadas para relacionar y ordenar oraciones, párrafos y cláusulas, siendo habitual que estén al comienzo del enunciado. Por ejemplo: No obstante, por otro lado, hay quienes piensan diferente.
  • Comentarios del hablante u oracionales. Son sintagmas preposicionales o adverbios, generalmente, que muestran la evaluación del hablante sobre una oración principal. Es habitual que estén separados mediante una coma de esta. Por ejemplo: Personalmente, creo que deberíamos tomar una decisión pronto.
  • Expresiones o suboraciones de cortesía. Son oraciones subordinadas condicionales o construcciones usadas para realizar un pedido o dar una orden de forma cortés. Por ejemplo: Si no te importa, me gustaría irme temprano hoy.

Modificadores oracionales de la enunciación

Los modificadores oracionales de la enunciación se usan para dar información con la enunciación, acto de emitir el mensaje, y no con la información de la oración principal. Es habitual que con este tipo de modificadores aparezcan verbos del habla o los que se puedan reponer. Estos pueden ser, a su vez, de los siguientes tipos:

  • Modo. Muestra la forma en la que el hablante percibe el acto de comunicación. Por ejemplo: Francamente, no te entiendo.
  • Tiempo. Indican la frecuencia o momento del acto comunicado. Por ejemplo: Una vez más, tenemos que tomar nosotros la decisión.
  • Causa. Muestran cuál es la causa que se infiere por parte del hablante sobre un hecho, es decir, habla de cual es la causa por la que cree que un evento tiene lugar. Por ejemplo: Por la puerta abierta, se escaparon los perros.
  • Condición. Hablan de cómo el hablante alcanzó una conclusión enunciada en la oración principal, o indican el nivel de certeza del emisor sobre el contenido de la segunda parte de la oración. Por ejemplo: Si estudias diligentemente para el examen, seguro que obtendrás una buena calificación.
  • Concesión. Muestran un obstáculo vinculado con el conocimiento del hablante sobre la oración principal, o bien indica que hay un impedimento entre la premisa y la conclusión. Por ejemplo: Aunque estaba cansado después del largo viaje, aún así decidí explorar la ciudad antes de descansar.
  • Finalidad. Muestra cual es el objetivo que tiene el emisor del mensaje cuando dice algo. Por ejemplo: Para que todos se enteren, no volveré a tolerar una falta de respeto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *