Conjunciones

Las conjunciones son una clase de palabras invariables que, por lo general, son átonas, y que se utilizan como nexos para la unión de oraciones, sintagmas o palabras. Por ejemplo: pero, y, ni, que.

Asimismo, hay que hacer mención a las denominadas locuciones conjuntivas, que son construcciones que constan de más de una palabra, y que tienen una función similar a la de las propias conjunciones. Por este motivo, se considera que se encuentran dentro de esta clase de palabras. Algunos ejemplos de ellas son:  para qué, mientras que, hasta que.

Tras haber recibido la explicación de qué son las conjunciones en el idioma español, te dejamos con otro de nuestros artículos para que le eches un vistazo cuando mejor te venga: Consejos para mejorar tu caligrafía.

Tipos de conjunciones

A la hora de hablar de las conjunciones podemos encontrar dos tipos principales de ellas, que a su vez se clasifican en subcategorías:

Conjunciones coordinantes

Las conjunciones coordinantes son aquellas que unen elementos que son equivalentes desde la mira funcional, sin tener que recurrir a que existan relaciones jerárquicas entre ellos. Dentro de estas podemos encontrar las siguientes:

Copulativas

Son aquellas conjunciones que establecen una relación al enumerar dos elementos que tienen la misma jerarquía. Por ejemplo: ni, e, y, así como, tanto, como, que, igual.

Estas conjunciones son un tipo de conjunción coordinante, lo que implica que unen elementos de diferente jerarquía. Por ejemplo: Pablo Juan se fueron juntos a ver el partido.

Disyuntivas

Las conjunciones disyuntivas son aquellas que se encargan de unir sintagmas que indican alternativas, para lo cual funcionan enlazando unidades de sentido.  Por ejemplo: o, u, bien, ya. 

De esta manera, se utilizan cuando hay varias opciones, como por ejemplo: No sé si irme a la playa la montaña en vacaciones; Ya desayunamos, ya nos vamos.

Adversativas

Estas conjunciones son nexos que unen dos elementos opuestos o que se contraponen. Para ello se usan conjunciones como: pero, sino, mientras que, aunque.

Estas conjunciones son coordinantes, al relacionar elementos de la misma jerarquía. Por ejemplo:  El traje no es negro, sino gris; Intentó visitarte, pero no estabas en casa.

Conjunciones subordinantes

Las conjunciones subordinantes son las que se encargan de unir elementos que tienen una jerarquía sintáctica diferente, consiguiendo de esta manera que se cree una relación de dependencia. Dentro de ellas podemos encontrar diferentes subtipos:

Completivas

Son las conjunciones subordinantes que introducen oraciones completas. Para ello se usan que, si. Por ejemplo: No creo que pueda llegar a tiempo; Me dijo que si necesitaba ayuda que lo avisara.

Condicionales

Las conjunciones condicionales son aquellas que se utilizan para la unión de palabras u oraciones, expresando con ellas una condición para que pueda suceder algo.  Por ejemplo: como, si, siempre y cuando.

Se trata de conjunciones comparativas subordinantes porque vinculan a elementos de diferentes jerarquías, cuando un elemento es subordinado por otro. Por ejemplo: No iremos, a no ser que acabemos el partido antes de tiempo; Si quieres, te espero fuera.

Causales

Las conjunciones causales son aquellas que se encargan de establecer una vinculación de causa entre los dos elementos que se encarga de unir. Por ejemplo: con motivo de, pues, a causa de que, porque.

Estas son un tipo de conjunción subordinante, es decir, que unen elementos de diferente jerarquía. Algunos ejemplos son: Dado que llovía, tuvimos que posponer la visita; El lunes no hay clase, ya que es un día festivo.

Consecutivas

Las conjunciones consecutivas, por su parte, son nexos que unen oraciones o palabras, para así expresar las consecuencias que hay entre una y otra. Por ejemplo: así que, de tal manera, por lo tanto, puesto que.

Son conjunciones subordinantes al vincular diferentes jerarquías sintácticas, y algunos ejemplos de este tipo son: Como consecuencia de sus actos, fue sancionado; Ya terminé de trabajar, así que podemos comer cuando queráis.

Concesivas

Este tipo de conjunciones son nexos empleados para la introducción de un inconveniente que no imposibilita que un proceso o acción pueda realizarse. Por ejemplo:  aunque, aún cuando, por mucho que.

Algunos ejemplos de conjunciones concesivas son: Aunque haya mucho calor, saldremos a correr; Por mucho que traten de detenernos, no lo conseguirán.

Temporales

Las conjunciones temporales son un tipo de conjunción subordinante que se emplea para situar en el tiempo a la acción principal: Por ejemplo: mientras, luego que.

Algunos ejemplos de ellas son los siguientes: Mientras que yo jugaba el partido, tu estabas en el bar; Luego que llegue, me pondré a limpiar la casa.

Comparativas

Este tipo de conjunciones se emplean para comparar dos palabras o enunciados entre ellas. Para ello se recurre a conjunciones como qué, tal como, menos que, o como.

Algunos ejemplos de conjunciones comparativas son: Hoy hace más calor que ayer;  Ese chico juega al tenis mejor que tú.

Finales

Las conjunciones finales, por su parte, son aquellos nexos encargados de la unión de oraciones o palabras con el objetivo de manifestar un objetivo o finalidad de lo que se expresa en la oración principal. Algunas conjunciones finales son: a fin de, con la finalidad de, para, con vista a.

Para entenderlas mejor, es necesario dar algunos ejemplos: Te llamó para que le contases lo sucedido;  Se reunieron con el propósito de debatir sobre el aumento de sueldo.

Ejemplos de oraciones con conjunciones

Para entender mejor como funcionan las conjunciones, te dejamos algunos ejemplos de cada una de ellas:

Conjunciones coordinantes

  • ¿Te gusta el cine prefieres ir al teatro?
  • No quiero estudiar Filosofía, sino Matemáticas.
  • Tanto él como ella fueron los culpables de los sucedido.
  • Nunca he viajado en tren ni en avión.
  • Tengo ganas de verte, pero tengo que trabajar.

Conjunciones subordinantes

  • La tienda se quedó sin mercancía, de modo que tuvieron que cerrar sus puertas.
  • Aunque ya sabíamos que iba a llover, decidimos ir a la playa de todas formas.
  • Como no me avisaste, pensé que no ibas a venir a la fiesta.
  • Hace un buen día, así que aprovecharemos para dar una vuelta en bicicleta.
  • Estoy decidido a echarte una mano, por más que no seamos amigos.

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