Textos Explicativos

Textos Explicativos

En el idioma español podemos encontrar una amplia cantidad de textos (narrativos, expositivos…), entre los cuáles también hay que hablar de los textos explicativos, que son aquellos que están creados para proporcionar al lector algún tipo de información sobre hechos y conceptos específicos, de manera que ayuda a comprender mejor un asunto en concreto. Se encarga, por lo tanto, de ofrecer una información objetiva y tiene la finalidad de difundir un contenido que sea comprensible para el receptor.

Si atendemos a un sentido estricto, nos encontramos con que no existen diferencias entre un texto informativo y un texto explicativo, ya que buscan dar a una persona información, siendo la finalidad que la otra pueda comprenderla. En todo caso, el texto explicativo se puede considerar un tipo de texto informativo, pero con algunas características.

Para empezar, este tipo de textos se caracterizan por ofrecer al receptor unas determinadas explicaciones, es decir, proporcionar unos términos más o menos simples de información, así como el punto de vista que puede ser necesario para poder comprender en mayor medida un asunto. Por este motivo, es habitual encontrar textos explicativos en ámbitos diversos como el científico, el técnico o el educativo, pero también en el artístico o el jurídico.

Para poder llegar a alcanzar su finalidad de proporcionar explicaciones, los textos explicativos, a los que también se les llama textos expositivos, recurren a diferentes recursos. Entre ellos podemos encontrar la reformulación, la descripción, la ejemplificación o la comparación, entre otros.

Los textos explicativos son parte de nuestro día a día y nos encontramos con una gran cantidad de ellos en diferentes medios, siendo de gran utilidad para poder recibir información acerca de un tema en particular.

Características de un texto explicativo

Para poder identificar apropiadamente un texto explicativo, nos encontramos con una serie de características diferenciadoras con respecto a los demás. Estas son las siguientes:

  • Objetivos. El texto explicativo debe ser escrito de una forma objetiva, siendo habitual que lo haga en tercera persona y sin que haya lugar para las opiniones del autor ni otro tipo de experiencias personales. Esto es lo que lo diferencia de un texto argumentativo, dónde el autor sí que ofrece sus opiniones o experiencias personales con el objetivo de convencer al lector.
  • Lenguaje claro y preciso. En este tipo de textos se hace uso de un lenguaje claro y preciso, que esté libre de ambigüedades y metáforas, teniendo como objetivo el hecho de que sea un texto lo más fácil posible de comprender.
  • Recursos expresivos. En los textos explicativos se hace uso de recursos expresivos que permiten aclarar o detallar el tema que se va a explicar, recurriendo para ello a diferentes elementos como aclaraciones, comparaciones, ejemplos o reformulaciones.
  • Registro personalizado. En función del público al cuál se dirija, un texto explicativo puede usar un registro formal o culto o informal o coloquial, de manera que así se pueda adaptar a cada tipo de personas que vayan a leerlo.

Tipos de texto explicativo

Si hablamos de textos explicativos, podemos hablar principalmente de dos tipos diferentes, que son los siguientes:

  • Textos divulgativos. Se escriben con un lenguaje universal y sencillo, y no requieren de la lectura por parte de personas especializadas en el tema. Un claro ejemplo lo podemos encontrar en los reportajes de los periódicos convencionales.
  • Textos técnicos o especializados. En este caso se encuentran escritos con un lenguaje más complejo y habitualmente con tecnicismos que son entendidos por aquellas personas que tienen conocimientos previos en un asunto. En este caso, nos encontramos como ejemplo con los artículos que se pueden encontrar en las revistas científicas.

Estructura de un texto explicativo

Al igual que sucede con la gran mayoría de los textos, nos encontramos con una estructura que puede ser muy diversa en el caso de los textos explicativos. No obstante, por lo general, nos encontramos con que, en estos textos, se suele comprender en tres segmentos principales, que son los siguientes:

  • Introducción. En este primer segmento se ofrece al lector del texto explicativo una pequeña aproximación inicial al tema que se va a tratar. En él es habitual que se ofrezcan una serie de elementos fundamentales y básicos que serán de utilidad para, más adelante, poder comprender el resto del texto.
  • Desarrollo. En este caso, nos encontramos con una segunda parte en la que se expone al receptor del texto el grueso de las ideas así como las correspondientes explicaciones, apostando para ello por una presentación de las mismas de forma clara y organizada, generalmente comenzando por lo más sencillo y progresando hasta lo más complejo.
  • Conclusión. Se trata del segmento de cierre, en el que se ofrece al lector una síntesis de lo que se ha desarrollado con anterioridad, recalcando e haciendo hincapié en aquellos puntos más importantes, de manera que, una vez que finalice la lectura, permanezca en la memoria del lector.

 

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